miércoles, 9 de junio de 2010

Paz


Solo quiero cantar

Cantar cantar y cantar hasta que la garganta se me despedace por esas palabras pulverizándose en calor.
Mis manos resbalosas y mis pies descalzos.. llenos de vida, mis ojos cerrados. mis puños tensos.. mi mente en blanco... llena de irrealidad .. de tierra virgen, de fertilidad.. sentirme con esa conocida y penetrante como bala desgarradora y ... finalmente sutil sensación de que en algún lugar puedo ser artífice, ingeniero.. artista real de un sentimiento que toque.. que te toque a ti.. que toque a alguien!

Que irreal era ese halo .. halo de luz en tu pecho .. en donde entre..
ya entré.

y toque con la yema de los dedos mientras corría...
con la risa mas estúpida que alguna vez parí, la risa que me hizo el hombre mas feliz del mundo

( =) )

que feliz soy dibujando en ese papel en blanco basto y sin horizonte.

me dejaste el corazón hacinado entre huesos y sin darme cuenta de mi situación arrodillado llore, al saber sin verte que tu ya te habías ido y regresado y vuelto a ir después.

Dejándome sólo.

Bendita neumonia de emociones que me hizo el hombre mas feliz del mundo
Maldita la hora en que me desconocí a mi mismo.

Simétricamente puntual el momento en que enloquecí.


Ya me estoy volviendo canción.







Eres lo más psicodelico que me ha pasado.



















(Todas palabras sin sentido)

sábado, 29 de mayo de 2010


Where where you while we were getting high?

lunes, 19 de abril de 2010

Un año desde q te fuiste...


... Y no puedo encontrar todavía lo q dejaste pasar x alto al conocerme.

Extraño de ti esa rara sensación de no saber q iba a pasar con nosotros ni con la fuerza de río arriba que nos quedaba por nadar... brazo a brazo. Lastima q nunca lo llegare a saber.

Cuida a M.

Gracias papá



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Continuación de El libro:

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Las piedras de pulido perfecto, de ángulos exactos eran el teatro donde tantas palabras y silbidos se escuchaban cual conversaciones entre el viento y los pensamientos de Blas, ingenuos y genuinos, reales, fantásticos. Las doce catedrales de la ciudad eran curas asistentes de aquellos del colegio católico-español donde estudiaba y como ellos a diario trataban de convencerlo de pasarse a las magras filas de sirvientes de Dios.

Y a diario, las excusas tomaban formas curvas y bellas de nombres diferentes. Se le habia quedado marcado el dia en que en durante una fiesta se metió al baño para tener una conversación privada con Dios, para decirle que lamentaba mucho tener que tomar la triste decisión de servirlo mejor a traves de una familia propia mas tarde en la vida. De todas maneras, habia la esperanza de encontrar la parte divina en cada mujer que aparecía en su camino, revestidas con olor a ángel, y así que aun cuando ellas no fueron parte del dialogo, Blas estaba convencido que los argumentos eran validos, que el comprendería y que el Todopoderoso lo dejaría ejercer su apostolado religioso en forma mas humana y vulnerable.

Ocasionalmente, los días traían madurez insólita a su joven mente. A los cinco asistió a su primer desengaño amoroso, cuando Connie, uno de sus primeros amores decidió no esperar por la diferencia de dieciocho años entre los dos y optó por matrimonio con uno de esos caballeros mayores. Blas solo alcanzo a balbucear un resonante “idiota”a la traidora y aunque un jocoso momento fue el único resultado, el decidió que a veces faltaba un poco de Dios en estos querubines bellos. El olor y los ojos verdes rodeados del vestido de boda, sin embargo, fueron parte de un paraíso terrenal que opto por guardar por siempre como punto de partida en su mágico mapa.